La movilización organizada por el Partido LIBRE en San Pedro Sula no logró atraer una asistencia significativa, lo que pone de manifiesto dificultades internas en la estructura del oficialismo y plantea retos inmediatos para la campaña presidencial de Rixi Moncada de cara a las elecciones generales del 30 de noviembre. Mientras medios oficiales mostraban imágenes de participación masiva, evidencias en redes sociales y testimonios locales reflejaron calles con espacios vacíos y presencia de participantes presionados a asistir, incluyendo empleados públicos. La comparación con marchas recientes organizadas por iglesias en otras ciudades del país revela un contraste notable en términos de movilización popular.
Factores internos detrás de la baja participación
Analistas políticos señalan que la limitada asistencia se relaciona con problemas internos en la organización del partido:
- Falta de fortaleza institucional y crisis en la organización: La estructura interna de LIBRE enfrenta retos de unidad y liderazgo, lo que resulta en desmotivación entre sus miembros y dificultades para coordinar movilizaciones de manera eficiente.
- Carencia de renovación y conflictos internos: La presencia de facciones enfrentadas y disputas por el control del partido ha generado desconfianza y apatía entre los militantes, afectando la capacidad de movilización de manera orgánica.
- Dependencia en líderes personalistas: La concentración de poder en ciertas figuras limita la participación activa de otros sectores, reduciendo la proyección colectiva de la organización.
- Desconexión con la base y percepción de pérdida de credibilidad: La percepción de incumplimientos de promesas y cuestionamientos sobre transparencia o respuesta a demandas ciudadanas afectan la motivación de los seguidores para participar en actividades públicas.
Estos factores combinados disminuyen la capacidad del partido para generar una presencia significativa en el espacio público, proyectando una imagen de desgaste organizativo y limitada conexión con la ciudadanía.
Influencia en la política y los medios
La baja concurrencia en la marcha tiene implicaciones directas para la campaña de Rixi Moncada:
- Percepción de imagen pública: La limitada asistencia reduce la visibilidad del respaldo popular, un factor clave en la contienda electoral.
- Ventaja para la oposición: La constatación de dificultades de movilización puede reforzar la narrativa de una candidata con limitaciones para consolidar apoyo amplio y genuino.
- Influencia sobre votantes indecisos y simpatizantes: La evidencia de tensiones internas y bajo nivel de convocatoria puede generar incertidumbre entre votantes potenciales, afectando la intención de voto.
En conjunto, estos elementos sugieren un panorama complejo para el partido LIBRE en San Pedro Sula y en otros sectores del país, donde la articulación interna y la movilización de la base resultan esenciales para fortalecer la campaña presidencial. La situación refleja no solo debilidades organizativas, sino también un distanciamiento creciente entre la estructura partidaria y ciertos segmentos de la población que tradicionalmente han constituido su respaldo.