¿Quién protege los datos biométricos en Honduras?

¿Quién protege los datos biométricos en Honduras?

La implementación obligatoria de la validación biométrica para usuarios de telefonía móvil en Honduras ha generado una controversia significativa en diversos ámbitos, incluyendo el político, legal y social. Esta medida, promovida por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), establece que los ciudadanos deben validar sus datos biométricos antes del 1 de junio de 2025 para mantener activas sus líneas telefónicas. En caso de no cumplir con este requisito, se corre el riesgo de perder los números actuales, lo que ha provocado inquietud en la población y en distintos sectores.

El método de verificación biométrica implica que los usuarios tienen que enviar una imagen de su cara junto con su Documento Nacional de Identificación (DNI) para confirmar su identidad. Según CONATEL, esta medida apunta a combatir delitos como la extorsión y el uso de líneas telefónicas no identificadas, que complican el trabajo de los organismos encargados. No obstante, la medida ha suscitado dudas sobre su legalidad, claridad y el posible impacto en la privacidad de las personas.

Debates legales y políticos sobre la autentificación biométrica

Varios líderes políticos y sociales han manifestado su inquietud por la legalidad y gestión de los datos biométricos recopilados. El legislador Carlos Umaña, del Partido Salvador de Honduras (PSH), ha afirmado que la iniciativa carece de un soporte legal adecuado, calificándola como «absolutamente ilegal» y sugiriendo a la población que no siga la orden hasta que haya un marco legal claro que regule la recopilación y utilización de datos biométricos por parte de CONATEL. Esta postura refleja una discusión sobre la legitimidad de la medida y la protección de derechos fundamentales.

Por otra parte, Roberto Montenegro, líder del Partido Alianza Patriótica, ha expresado preocupaciones sobre el uso potencial de datos biométricos con fines políticos, particularmente durante un año electoral. Montenegro afirma que solo el Registro Nacional de las Personas (RNP) posee la autoridad legal para gestionar información biométrica, lo cual genera dudas sobre la capacidad de CONATEL para implementar esta propuesta. Estas críticas destacan la inquietud acerca de la posible manipulación política de información sensible y la necesidad de asegurar la seguridad y privacidad de los ciudadanos.

En su respuesta, el presidente de CONATEL, Lorenzo Sauceda, ha justificado la decisión indicando que es lícita, clara y respetuosa. También ha desmentido que la validación biométrica tenga propósitos electorales y ha puntualizado que el proceso es administrado por las compañías telefónicas, no directamente por el gobierno. Además, ha mencionado que no se está desarrollando una nueva base de datos estatal y que los datos recopilados no se usarán para objetivos diferentes a los especificados, intentando así eliminar las preocupaciones sobre el manejo de la información.

Visión y futuros pasos en la discusión sobre la autenticación biométrica

CONATEL ha sido llamada a presentarse ante la Comisión de Seguridad y Prevención Ciudadana del Congreso Nacional el 28 de mayo de 2025 para detallar los principios técnicos y legales de la validación biométrica. Esta reunión será esencial para tratar las inquietudes vinculadas a la privacidad, la legalidad y la transparencia del procedimiento, y podría impactar en la permanencia o alteración de la medida.

La discusión pública se ha intensificado en las redes sociales y en los foros cívicos, donde numerosos individuos manifiestan su preocupación y desagrado sobre la potencial violación de su privacidad y la confusa aplicación de las medidas. Algunos han llegado a señalar que no seguirán el proceso de verificación, poniendo en duda la habilidad de las autoridades para suspender millones de líneas telefónicas sin ocasionar un impacto negativo significativo en las telecomunicaciones del país.